miércoles, 9 de febrero de 2011

El Ello militar (BIS)

¿Tu opinión? 
-Malaje: Totiiii totiiii titotitiiiii (sonidos de guerra)
-Uno: Pardiez... vámonos pa' casa que aquí se va a poner la cosa tensa...

-Malaje: No huyas sinvergüenza, ¡no huyas y quédate donde estás o te arrepentirás!
-Uno: ¿Amenazas a mí?, ¿tú, amenazarme, a mí?, no empecemos, ¡no empecemos!

-Malaje: A ver chaval, que he venido raudo y veloz desde tierras muy lejanas porque me han llegado cartas del extranjero. Que dicen mis aliados que tus tropas se han posicionado a las puertas del Santo Reino, ¿es eso cierto?
-Uno: Pues sí, mira tú por dónde... es eso totalmente cierto.

-Malaje: ¿Pero qué "dise cohone"?, no puede ser, no puede ser, no puede ser... tú... no, no y no.. tú... no, no puede ser...
-Uno: Pues sí puede ser, y así ha sido. ¿Quieres algo más?

-Malaje: No a ver, es que ésto es confuso, ¡que no puede ser, si hace nada estabas en el campamento con toda la artillería sin recoger!, ¿qué has hecho ahora?
-Uno: Pues ya ves, irme a la carga con todo, asumiendo la previsible derrota...

-Malaje: No pienses así, que minarás la moral de tus soldados, abrirás tus propias heridas y te arrebatarás a ti mismo cualquier artefacto de defensa. Ten la cabeza alta, la mente despejada y fría, y los pies, como diría quien tú y yo sabemos, calientes.
-Uno: Eso intentaré, pero probablemente, en tiempos de paz, todo era mejor, más fácil, más llevadero... ¿era necesario levantar la polvareda que mis tropas han causado en este largo viaje hasta las mismísimas puertas del Reino a conquistar?

-Malaje: Sí, era muy necesario, y lo sabes. Ahora sólo espero que no pierdas muchos efectivos en la batalla, que como todas, no será ni fácil, ni corta, ni te escaparás sin sufrimiento... yo ya te he avisado. Para conseguir la victoria también hay que sufrir, que lo sepas.
-Uno: Por una vez parece que hablas hasta en serio, ¿no eras tú esa voz de Pepito Grillo que iba con la cabeza alta y que se creía poseedor de la verdad vilipendiando al resto de los mortales?

-Malaje: Sí, claro, y así soy. Pero cuando uno consigue llevar la batalla a dónde quiere, sólo por eso, se merece un mínimo respeto. Te lo has ganado. Que te vaya bien por esa travesía del desierto que te espera... Buen viaje
-Uno: ¡Venga, con Dios!, ¡que vienen los indios!


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